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Circular 2.283 – Mercado de Valores – Régimen de Emisión Simplificada de Valores de Oferta Pública

RÉGIMEN DE EMISIÓN SIMPLIFICADA DE VALORES DE OFERTA PÚBLICA

Días atrás el Banco Central del Uruguay (“BCU”) publicó en su sitio web institucional la Circular N° 2.283 (en adelante la “Circular”) mediante la cual se introducen modificaciones a la Recopilación de Normas del Mercado de Valores (“RNMV”), dentro de las que se destaca la incorporación de un régimen de emisión simplificada de valores de oferta pública (en adelante el “Régimen Simplificado”).

Seguidamente realizaremos algunos comentarios respecto de los aspectos más relevantes que incluye el Régimen Simplificado incorporado por la Circular.

Introducción

Con fecha 21 de noviembre de 2016 el Poder Ejecutivo expidió el Decreto N° 365/016, por intermedio del cual se dispuso la “creación de un régimen de emisiones simplificadas de valores de oferta pública para pequeñas y medianas empresas”, cometiéndose al BCU su reglamentación.

Sin perjuicio de los poderes-deberes encomendados al referido organismo, el propio Decreto estableció condiciones mínimas de simplificación las que, según se analizará más adelante, fueron reproducidas casi en su totalidad por la reglamentación BCU.

De esta manera, la Circular viene a dar estricto cumplimiento al mandato del Decreto Nº 365/016 antes mencionado, sin disponer simplificaciones sustanciales adicionales, lo cual -de haberse preferido por la entidad reguladora- hubiese sido jurídicamente posible dada la facultad genérica conferida al BCU por intermedio del inciso segundo del art. 1 del referido Decreto, y asimismo por las atribuciones que le otorgan los arts. 7, 8 y 9 de la Ley N°18.627, de fecha 02 de diciembre de 2009 (“Ley del Mercado de Valores”).

Régimen aplicable

Conforme a lo dispuesto por el nuevo art. 16.2 de la RNMV, incorporado por la Circular, la emisión de valores de oferta pública en Régimen Simplificado se regirá por las normas generales aplicables a la emisión de valores de oferta pública, con excepción de la exigencia de constitución y funcionamiento del Comité de Auditoría y Vigilancia (art. 184.3 de la RNMV) y de presentación de los Informes de Revisión Limitada de los Estados Contables (art. 260 literal b de la RNMV).

Salvo en lo referido a los Informes de Revisión Limitada, tal y como se mencionó anteriormente estas excepciones -o simplificaciones- al régimen general de emisión de valores de oferta pública, provienen del Decreto 365/016, cuyo artículo 2 establece que “Lo dispuesto en los artículos 25 a 27 del Decreto N°322/011 de 16 de setiembre de 2011 (reglamentario de la Ley del Mercado de Valores), relativo a la conformación y funcionamiento del Comité de Auditoría y Vigilancia, no será de aplicación para aquellas empresas que realicen emisiones de valores de oferta pública bajo el régimen de emisiones simplificadas que se crea”.

En síntesis, la reglamentación BCU (a través de la Circular) reprodujo la eliminación de las exigencias relativas al Comité de Auditoría y Vigilancia dispuesta en el Decreto, adicionando la supresión de la exigencia de presentación de los Informes de Revisión Limitada de los Estados Contables.

Si se analiza el universo de exigencias que actualmente posee el régimen general de emisiones de valores de oferta pública, y se toma en cuenta el hecho de que el BCU tenía (y tiene) potestades legales y reglamentarias para simplificar aún más este nuevo régimen, cabría la posibilidad de preguntarse si en definitiva la Circular incorpora, en sustancia, un verdadero régimen “simplificado” de emisión de valores de oferta pública.

Requisitos a emisores e inversores

El nuevo art. 16.3 de la RNMV establece limitantes en la aplicación del Régimen Simplificado, tanto para los emisores de los valores como para los adquirentes de los mismos (inversores).

Respecto de los emisores, la Circular dispone que la emisión en aplicación del régimen bajo análisis podrá hacerse únicamente por las empresas que:

  • Sean “residentes”. Si bien a estos efectos la norma no dispone qué debe entenderse por tales, es probable que la reglamentación aluda al concepto de residencia fiscal nacional de “personas jurídicas y otras entidades”, definido en el art. 13, Título IV del Texto Ordenado de la Dirección General Impositiva; y
  • Tengan ventas anuales (excluido el IVA) entre 2.000.000 y 75.000.000 de Unidades Indexadas, o su equivalente, en cada uno de los 2 últimos ejercicios económicos. Respecto de este requisito en particular, los grupos económicos (en la definición del art. 271 de la RNMV) contabilizarán como una sola empresa, no pudiendo adherirse al régimen en caso de que las ventas en su conjunto “superen el referido límite”. La redacción actual de la disposición nada dice respecto de empresas que configuran un grupo económico, en relación al monto mínimo requerido; en virtud de ello cabría interpretarse que a los efectos de los 2.000.000 de UI cualquier empresa debe considerarse individualmente, mientras que a los efectos del máximo de 75.000.000 de UI (es decir del “referido límite”) siempre debe considerarse el conjunto económico (de existir). Adicionalmente la norma agrega que “las empresas que luego de emitir en régimen simplificado excedan el límite de facturación, no tendrán ningún tipo de obligación adicional en lo que respecta a dicha emisión”, lo que brinda seguridad al emisor y evita una suerte de retroactividad en la aplicación de la regulación.

Por su parte, respecto de los inversores, solo podrán adquirir los valores emitidos:

  • Los organismos del Estado (en sentido amplio);
  • Las Instituciones de Intermediación Financiera;
  • Las AFAP, tanto para sí como para los fondos que administran;
  • Las empresas de seguros y reaseguros;
  • Los intermediarios de valores;
  • Las Administradoras de Fondos de Inversión y los Fiduciarios Financieros tanto para sí como para los fondos que administran;
  • Personas físicas o jurídicas con activos financieros superiores a 4.000.000 de UI. En este caso la norma tampoco dispone sobre qué debe entenderse por “activos financieros”, en cuyo auxilio podría integrarse la definición brindada por el art. 4 del Decreto N°77/017, del 27 de marzo de 2017, reglamentario de la Ley N°19.484, del 05 de enero de 2017 (“Ley de Transparencia Fiscal”).

En efecto, cabe concluirse que los potenciales adquirentes de los valores emitidos bajo el Régimen Simplificado, necesariamente deben revestir la calidad de inversores calificados a estos efectos.

Responsabilidades de las Bolsas de Valores e Intermediarios

Por último, el Régimen Simplificado prevé responsabilidades específicas tanto para las Bolsas de Valores, como para los Intermediarios de Valores “que actúen por cuenta de clientes” (lo que excluye la actuación por cuenta propia del Intermediario).

En este sentido el nuevo art. 16.4 de la RNMV establece, en primer término, que los Intermediarios de Valores que actúen por cuenta de clientes serán responsables de verificar que los inversores cumplan con los requisitos del art. 16.3 antes analizados. Esto es decir que, a la hora de operar por cuenta y orden de sus clientes en operaciones de adquisición de valores emitidos bajo el Régimen Simplificado, dichas entidades deberán controlar la calidad del inversor calificado a estos efectos.

En segundo lugar, y en forma complementaria a la obligación de contralor que se viene de mencionar, la Circular dispone que las Bolsas de Valores serán responsables de verificar, “por algún medio que entiendan pertinente”, que los Intermediarios que operan en su ámbito por cuenta y orden de clientes hayan dado cumplimiento a su respectiva obligación de asegurarse que los mismos sean inversores calificados.

Si bien el giro de la norma en este caso es amplio -posibilitando a las Bolsas actuar por cualquier medio que entiendan pertinente-, es importante destacar que la obligación bajo análisis consiste en verificar, lo que se relaciona directamente con la efectiva comprobación de la actuación del Intermediario. En consecuencia, cabría descartarse (por ejemplo) cualquier sistema basado en declaraciones del Intermediario a la Bolsa respectiva.

Modificaciones accesorias al Régimen Simplificado

Finalmente cabe mencionar el hecho de que la Circular modifica (dando nueva redacción) a una serie de artículos que, si bien no regulan directamente el Régimen Simplificado, en líneas generales buscan armonizar y compatibilizar la RNMV con la incorporación del mismo como parte del cuerpo normativo.

Dichas modificaciones se vinculan básicamente al régimen informativo de las emisiones, pero no afectan desde el punto de vista sustancial el esquema antes analizado acerca del nuevo régimen.