Abordando la entrada en concurso de empresas de construcción con contratos pendientes

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En el complejo mundo del derecho concursal, la entrada en concurso de una empresa constructora con contratos de construcción pendientes presenta desafíos únicos que requieren una comprensión profunda y una estrategia cuidadosamente elaborada.

La ley concursal uruguaya se basa en el principio fundamental de conservación de la empresa, guía el proceso concursal y las diversas vías de solución disponibles, buscando preservar la viabilidad y continuidad de la entidad en dificultades financieras. Esta premisa es esencial, ya que evitar la liquidación indiscriminada de activos es crucial para proteger los intereses de todas las partes involucradas.

En el caso particular de una empresa constructora con contratos de construcción pendientes, surgen desafíos adicionales. Por ejemplo, los firmantes de contratos de promesas de compraventa se encuentran en una situación peculiar, donde el acreedor que compra una casa en la modalidad llave en mano es a la vez deudor del precio pactado.

En este contexto, es vital evaluar cuidadosamente cómo manejar y hacer posible la realización de su crédito contractual para garantizar su exigibilidad durante el proceso concursal.

Diferentes factores pueden influir en las opciones disponibles para los acreedores y en la forma en que se gestionarán los contratos pendientes durante el proceso concursal, por lo que resulta imprescindible categorizar adecuadamente cada contrato y tipo de acreedor para abordar la correcta solución jurídica.

Al integrar el principio de conservación de la empresa con las características particulares de los contratos de construcción, es posible encontrar soluciones que permitan preservar el valor de la empresa y garantizar el cumplimiento de los compromisos contractuales pendientes con las decisiones correctas.

Así, la decisión judicial sobre el administrador designado -ya sea Síndico o Interventor- (con o sin desplazamiento de la administración) jugará un papel preponderante en la continuidad de la empresa, en tanto se enfrenta a la tarea de explorar diversas vías de solución, como la negociación con los acreedores, la convocatoria de la junta de acreedores y la presentación de propuestas de convenio.

Estas propuestas pueden incluir diversas medidas como la reestructuración de deudas, la capitalización de créditos o la venta de activos, con el objetivo de preservar la continuidad operativa y maximizar la recuperación de los acreedores.

La solución final al proceso concursal puede adoptar así diversas modalidades, que pueden ir desde la constitución de una nueva sociedad, la creación de un fideicomiso o la reorganización interna de la sociedad en concurso entre varias posibilidades, que pueden llegar hasta la decisión de la venta en bloque de la empresa o la liquidación total o por partes.

En resumen, la entrada en concurso de una empresa constructora con contratos de construcción pendientes plantea desafíos legales y prácticos únicos.

Es crucial entonces evaluar cuidadosamente cada situación individual para garantizar el cumplimiento de los términos contractuales y proteger los intereses de todas las partes involucradas. La elección de la modalidad adecuada dependerá de las circunstancias específicas de la empresa y también de la correcta categorización del crédito de que se trate.

Para abordar correctamente este tema, resulta imperioso contar con toda la información disponible, la marcha del concurso, la decisión judicial que decreta el concurso, de manera tal de contar con todos los elementos posibles disponibles para tratar cada situación en especial, o situaciones similares que puedan categorizarse en forma conjunta para el mejor tratamiento en la junta de acreedores.

Oscar Brum, socio de BRUM COSTA ABOGADOS.